23 de diciembre de 2007
20 de noviembre de 2007
Viva la Santa Federación
¡Milicianos del departamento del norte! ¡Valientes soldados federales, defensores denodados de la Independencia de la República y de América!
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Dios y Patria
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11:55
10 de noviembre de 2007
Mojón de soberanía

Oh Dios, señor de los que dominan, Guia Supremo que tienes en tus manos las riendas de la vida y la muerte.
Escúchame:
Haz, Señor, que mi alma no vacile en el combate, y mi cuerpo no sienta el temblor del miedo. Haz que te sea fiel en la guerra, como lo fui en la paz. Haz que el silbido agudo de los proyectiles alegren mi corazón. Haz que mi espíritu no sienta la sed, el hambre, el cansancio y la fatiga, aunque lo sientan mis carnes y mis huesos.
Haz que mi alma, Señor, esté siempre dispuesta al sacrificio y al dolor, que no rehuya, ni en la imaginación siquiera, el primer puesto de combate, la guardia mas dura en la trinchera, la misión más difícil en el ataque. Pon destreza en mi mano para que el tiro sea certero, y caridad en mi corazón. Haz, por favor, que sea capaz de cumplir lo imposible, que desee morir y vivir al mismo tiempo. Morir como tus Santos Apóstoles, como tus Viejos Profetas, para llegar a Ti. Señor te pido que mi cuerpo sepa morir con la sonrisa en los labios, como murieron tus mártires.
Te ruego mantengas mi arma en vela y mi oído atento a los ruidos de la noche. Te pido por mi guardia constante en el amanecer de cada día y por mis jornadas de sed, hambre, fatiga y dolor. Si llegara a cumplir estos anhelos, podrá entónces mi sangre correr con júbilo por los campos de mi Patria, y mi alma subir tranquila a gozarte en el tiempo sin tiempo de la eternidad.
Señor, ayúdame a vivir, y de ser necesario, a morir como un soldado.
Concédeme Oh! Rey de las Victorias, el perdón de la soberbia. He querido ser el soldado mas valiente de mi Ejército y el argentino más amante de mi Patria. Perdóname este orgullo, Señor.
Escrito encontrado en la libreta de combate del Sargento Mario Antonio "perro" Cisnero. Caído en combate en la Gesta de Malvinas en 1982.
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5 de noviembre de 2007
Honor guerrero

Antes de poder darse cuenta de lo que estaba pasando, ya se presentaba en su primer destino, su primer Unidad, su primer tropa de cuadros permanentes a cargo.
La crudeza golpeó su rostro con guante de hierro, sus jóvenes camaradas caían a su alrededor presas del odio rojo sediento de sangre patriota y católica. No esquivó el zarpazo del maligno y su mejilla se marcó para siempre, lo mismo que su espíritu.
No odia al enemigo, el amor a Dios y la Patria lo movilizan, lo impulsan, lo convierten en un soldado de la Causa Nacional.
Combate con sacrificio, abnegación y entrega. Es humilde y sencillo cual fiel seguidor del ejemplo sanmartiniano, sus medallas son los besos de sus hijos y el cariño de su esposa, las otras son solo adornos de la vestimenta.
Siguen cayendo camaradas, ahora no solo son sus compañeros de promoción sino también sus hijos de armas, sus bisoños soldados. Un jirón de su ser se va con cada uno de ellos al dejarlos en la morada final, cual centinelas eternos que vivirán por siempre en cada nuevo reemplazo, que al escuchar el llamado a quién ya partió, a viva voz responde: ¡¡¡ Presente !!!

Su mujer también libra el buen combate, los Rosarios se desgranan entre sus dedos en las noches de soledad y ante los llantos de sus hijos. No se lo cuenta, él ya tiene bastante sufrimiento en los montes tucumanos, en las calles y en los cuarteles.
Al regresar a su hogar con la mochila cargada de terribles experiencias y los cargadores vacíos pero aún sedientos de hacer tronar el escarmiento, la abnegada y valiente mujer, pilar esencial de la familia castrense, lo recibe con cariño y lame sus heridas cual leona que cura a su combatiente.
Los años pasan y la calma vuelve a reinar por un tiempo. Los hijos crecen, se casan y a su vez tienen más hijos.
El guerrero ha guardado su armadura y su espada, quiere la paz. Pero la verdadera, no aquella que le venden los políticos mediáticos de la faláz democracia, sino aquella que perdura y por la que vale la pena dar la vida en el campo del honor.
Los hijos de la oscuridad toman el poder y juran venganza. Ellos no son guerreros, son la escoria, la resaca cobarde que se escondía debajo de la cama pero que hoy levanta rojas banderas.
Sin juicio, sin ley, sin verdad, sin piedad es condenado.

Hoy sufre prisión, pero es solamente una nueva batalla en esta guerra eterna. No está solo, no está olvidado, no tiene por qué pedir perdón.
Este trance lo toma con canas en su cien, sus huesos no son los de antes y le dulen, sus músculos ya no deleitan a las muchachas, y aunque sus pasos son cansinos guardan todavía la marcialidad.
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15:18
3 de noviembre de 2007
El imperio de la nada
El mundo moderno ha pontificado la nada, no solo integrándola a la cotidianeidad sino haciéndola carne en el espíritu de la sociedad. Lo absoluto no existe, lo perdurable no tiene valor, lo trascendente es arcaico y el futuro es ayer.
El imperio de la nada es la victoria de la involución de la especie humana. El hombre ha perdido el soplo divino que Cristo insufló en su ser, y se transformó en un licuado de ADN que trabaja, compra, procrea, comercia y actúa según los mandatos que los dioses paganos predican por los medios de comunicación. La mediocridad impera.
Trabajar es un deber, pero no porque con ello se dignifique a la persona colocándola en el trono que Dios le ha dado sobre todo lo creado, sino que es lo imprescindiblemente necesario para adquirir los bienes y servicios que la sociedad consumista proclama como esencial.
Estudiar es algo secundario, programable, discutible, adaptable a las costumbres de cada estudiante, siendo éstos los regidores de sus propios planes de estudio y no los académicos. La profesionalidad se ha devaluado al grado de que se considera una carrera terciaria aquello que hasta hace pocos años era menester de los cocineros de fonda. Una licenciatura o un magisterio se logran en un congreso de fin de semana, dónde el tiempo de canapés y brindis son mas extensos que las conferencias y comisiones de trabajo.
La cibernética y las telecomunicaciones incomunican a los humanos, distanciándolos al grado que un compañero de trabajo envía un e-mail a su colega sentado a tres metros de distancia para comunicarle una novedad. Las empresas fuerzan este distanciamiento interpersonal para que la toma de decisiones drásticas no se medite, la moral y sentimiento de culpa no existen a la hora de despedir un empleado o trasladar una fábrica condenando así a centenares de familias, puesto que no son caras ni nombres, tan solo son números en un monitor.
La familia es un estado de ánimo, una idea pasible de ser reformulada de acuerdo a los intereses circunstanciales de los actores integrantes de esta PyME, quedando solo para la añoranza de algún cavernícola el lema que rezaba “la familia es la célula base de toda sociedad”
Dios es lo que el hombre quiere que sea, las Sagradas Escrituras se analizan y discuten con la seriedad de los textos ofrecidos en góndolas de supermercados, y las autoridades eclesiásticas carecen de toda autoridad hasta con ellos mismos. Cualquier acérrimo pecador tirará la primer, segunda y tercer piedra sin complejo alguno, y hasta por divertimento.
Desde que el hombre fue creado (a imagen y semejanza del Creador) ha vagado por el mundo en la búsqueda de la felicidad, la superación de sí mismo, el enaltecimiento de las artes y las ciencias, el bien común y la perpetuidad de la especie. Este laborioso empeño lo ha motivado durante miles de años, sacándolo de la intemperie y la caza de animales salvajes, para llevarlo a los rascacielos con heladeras bien provistas.
La fuerza arrolladora que impulsó al ser-humano a superarse no fue la avaricia ni la lúdica búsqueda del poder mundial, sino intentar recuperar la gracia divina perdida en la expulsión del paraíso.
En las sociedad moderna con la finalidad de lograr mayor velocidad cual bólido de Fórmula Uno, el hombre se quitó las cargas de sus hombros, es decir a Dios, las responsabilidades, las culpas, los deberes, los objetivos trascendentales y el esfuerzo para lograr las metas. El hombre se convirtió en un flamante automóvil de competición, puro plástico y aleaciones livianas.
El imperio de la nada llena el espíritu de la sociedad, y cuando esto sucede el hombre se convierte en nada.
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27 de octubre de 2007
Partidos e inmundicias
Los partidos políticos nacen el día en que se pierde el sentido de que existe sobre los hombres una verdad, bajo cuyo signo los pueblos y los hombres cumplen su misión en la vida.

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25 de octubre de 2007
Los Sin-Dios
Las pruebas están a la vista, quien las niegue no solo peca de ciego voluntariamente consuetudinario sino de una cerrazón mental inusitada. En la modernidad nombrar a Dios en un estrado judicial es una herejía contra la inteligencia, invocar al Espíritu Santo en una Universidad es un pecado mortal para la humanidad y ponerse en manos de Conseguida la implantación de este concepto individualista en las jóvenes conciencias, se obtiene el dominio de las sensaciones por parte de los grupos de poder, quiénes mediante numerosos canales propagandísticos, periodísticos y comunicativos crean necesidades de consumo innecesarias en la sociedad moderna, pensamientos únicos aunque sean ilógicos y falsas verdades en las que nadie se detiene a meditar su validez mediocre.
El liberalismo es por naturaleza ateo, no acepta la idea de una entidad superior porque toda regulación la deja en manos del mercado, el cual se equilibra con la “mano negra” de los tratados de Adam Smith, pensamiento aggiornado en el campo político-social por Maltus, Fukushama, Rotchild y otros.

El marxismo es abiertamente ateo, al igual que sus variantes: maoísmo, guevarismo, comunismo, leninismo, trostkismo, anarquismo, etc No acepta la mínima idea de un ser superior ni de Dios, solo cree en lo tangible y terreno, colocando al estado por sobre el hombre y eliminando todas las libertades individuales. El estado es el dios pagano, todo es para, por y de él.

Nuestra amada Argentina al igual que el mundo moderno experimenta un proceso de cambios culturales profundos, sufre la subversión del Orden Natural por un Nuevo Orden Internacional acorde al modelo pergeñado desde los centros de poder universal (Club Bildelberg, FMI, BID, OEA, ONU, Cruz Roja Internacional, Masonería, etc)

Los piqueteros, asambleas populares, anarquistas, marxistas, agrupaciones de Derechos Humanos, organizaciones no gubernamentales y otros sectores políticos dominan las calles a su antojo, creando una gimnasia guerrillera urbana que obra como Guardia Pretoriana del gobierno nacional, con sus representaciones en cada gobernación y municipio.
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12:27
24 de octubre de 2007
El buen combate
La vida terrenal por más atractiva y alegre que pueda resultar en los momentos de ocio, no es más que un microbio en comparación a la felicidad eterna que el cielo brinda a los hijos de la luz, es decir los bautizados por la Santa Iglesia Católica que han logrado cumplir los mandatos de Ntro. Señor Jesucristo hasta el martirio si fuese necesario.

Por ello no se debe nublar la conciencia con las tentaciones y atractivos que el maligno coloca en la senda de la vida, trampas que en apariencia poseen felicidad momentánea gratuita, pero que al poco tiempo muestran su verdadero rostro, provocar el distanciamiento entre el hombre y Dios.
"La Patria no es un moloch, es un ser de carne y sangre, de nuestra carne y de nuestra sangre" dijera Ramiro de Maeztu en su concepto de hispanidad, pensamiento que aglutinaba al imperio dónde jamás se ponía el sol entorno a un futuro común.
Solamente con el espíritu evangelizador y patriótico de la España Imperial se podía comprender esta afirmación, la cual iguala a un filipino con un peruano y un madrileño. Concepto de igualdad tradicional muy distinto al actual pensamiento universal y globalizante, puesto que no rompía las barreras políticas para mayor beneficio de unos pocos, sino que tendía puentes entre los estados para unir los proyectos y derramar el bien común equitativamente, sin afectar las individualidades e idiosincrasias de cada pueblo.
La Patria Católica es la amalgama perfecta, es intentar plasmar en la tierra el reino de los cielos, con sus lógicas imperfecciones por ser una creación humana, pero sin lugar a dudas el mejor sistema político-militar-social-económico-humano porque es el único que tiene por fin último a Dios y al bien común.
Esta cosmovisión es la que debe primar en las acciones diarias para librar el buen combate contra los hijos de la oscuridad.

El buen combate es la fuerza imperiosa que emana del corazón de los hombres con sano espíritu, pero que no tiene su raíz en la mundanería sino en Dios mismo, es El quién se manifiesta al hombre con la única verdad revelada, las Sagradas Escrituras (los mandatos divinos) y la Santa Iglesia Católica (el medio para interpretarlos y transmitirlos). Fuerza que motiva a dejar todo lo material por lo espiritual, impulso que logra el desapego del cuidado de la propia vida en pos de la vida de los pares y potencia que produce los más elevados actos de heroísmo.
No es el odio al enemigo el móvil del combatiente, sino el amor a Dios y la Patria, es el amor a un futuro de prosperidad, paz, armonía, crecimiento, respeto, sabiduría y órden. Por este amor se entrega la vida heróicamente alegre, por este amor se combate con justicia, por este amor se es magnánimo con el enemigo vencido, por este amor se muere.
Existen múltiples campos de batalla para librar el buen combate: los ámbitos educativos, las empresas, los entes gubernamentales, las Fuerzas Armadas y de Seguridad, las organizaciones intermendias, los medios de prensa, los movimientos políticos, etc.

El combate entre los hijos de la luz y los seguidores de la oscuridad no es moderno, tiene su matriz en la caída al abismo de Lucifer y sus ejércitos arrojados por San Miguel Arcángel y la Milicia Celestial, es decir que desde el principio de los tiempos y hasta la Parusía se libra el buen combate. Esta es la única guerra religiosa verdadera, esta es la Cruzada eterna, esta es la defensa de Dios y de la Patria.
Solo los hijos de la luz se salvarán, solo quienes libren el buen combate y se mantengan firmes ante las adversidades tendrán el auxilio del Espíritu Santo, solo quienes entreguen hasta la última gota de sacrificio serán reconfortados en el Manto de la Santísima Virgen María.
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13:33

